Buscamos un experto en contenidos para responsabilizarse de la gestión de los contenidos de una Comunidad de Arte con gran proyección.
Tendrá que identificar, seleccionar y publicar contenidos en la web de la comunidad.
Gestionar los contenidos generados por los miembros de la comunidad.
Realizar la difusión de la comunidad a través de las redes sociales.
Tiene que ser una persona con responsabilidad y compromiso para cumplir fechas y objetivos, además de tener iniciativa para tomar decisiones y proponer mejoras.
Descripción del perfil del candidato
Experiencia como gestor o responsable de contenidos en webs, blogs, revistas, …
Persona ya activa en otras redes sociales y comunidades.
Es deseable tener titulación de arte: Historia del Arte, Bellas Artes, o con amplios conocimientos de arte.
Buscamos un experto en Moodle y SCORM que se responsabilice de la creación, desarrollo y gestión de los cursos que se realicen para una comunidad con gran proyección.
Responsabilidad y compromiso para cumplir fechas y objetivos, además de tener iniciativa para tomar decisiones y proponer mejoras.
Se tendrá que desplazar puntualmente a nuestras oficinas en Madrid.
Descripción del proyecto del que se pide presupuesto
Creación y desarrollo de la maqueta de un curso de formación on-line compuesto de 6 temas principales y del que se facilitará la correspondiente documentación
Tuve la suerte de conocer a José Antonio Millán (siempre se saca algo bueno de asistir a los eventos: taller sobre Obras Libres) donde expuso Literatura libre: Mis experiencias con la publicación menos restrictiva.
Escritor muy interesante, y para mí, especialmente, por los planteamientos que realiza en la relación de la literatura con las redes (Internet, la lengua como red), con el arte, …:
“Las palabras son la combinación de un puñado de elementos, los fonemas, cuyo número (en cualquier lengua del mundo) nunca desciende de una veintena ni supera el medio centenar. Las lenguas que se escriben con alfabetos despliegan una variedad gráfica de magnitud similar: el español, por ejemplo, se escribe con veintisiete letras. Esto hace que, en el fondo, cualquier palabra esté a poca distancia de otra (como adivinó Lewis Carroll, en sus portentosas rutas de transformación).”
Laslo Barabasi en Linked, considera las lenguas una red compleja y lo considera como objeto de estudio dentro de la ciencia de las redes
“Lo que verdaderamente es arte son las redes en sí mismas.”
Artículo interesantísimo donde se puede comprobar que las ideas brillantes son siempre actuales (artículo de 1995) y se presentan con claridad la situación de internet, redes sociales,…
“está emergiendo realmente un nuevo tipo de interactuación de las personas entre sí, y de éstas con el medio.”
“ese espacio amplísimo de creación y de interacción que inauguró quizás Marcel Duchamp, y que es el arte conceptual. Precisamente de todas las categorías preexistentes es aquí donde mejor se ajusta el arte emergente en las redes.”
“El arte en las redes tiene las características de conectividad e interactividad del medio, y se beneficia de la posibilidad de crear construcciones acumulativas, que se van formando por la actuación de las personas que intervienen. También permite actuar sobre el entorno,…”
El proyecto File Room “es no sólo una obra de arte en la red, sino una obra de arte sobre temas que afectan vitalmente a la red, y una obra creada por la misma red.”
El modelo de comunidad del software libre en el que participantes voluntarios localizados en diferentes lugares del planeta colaboran en la construcción de algo deviene una manera especial de trabajar. No se pueden tener reuniones presenciales ni por voz ip, diversos idiomas y culturas, la diferencia horaria hace a veces imposible coincidir en una sala de mensajería instantánea, …
¿Cómo es posible que de todas estas diferencias surja algo armónico, coherente, integrado? ¿como se integran las aportaciones en cada proyecto? En 1997, Eric S. Raymond (), un reconocido hacker de la comunidad GNU, expuso su visión acerca de como se construye el software libre y qué diferencias existían con las metodologías del mundo del software propietario. En el pequeño escrito realizaba una analogía entre el modelo libre y un bazar oriental, y el modelo propietario y una catedral.
En la construcción de una catedral se requiere un arquitecto con una visión completa, un esquema, unos roles y unos plazos bien definidos. En el bazar, no existe un organizador único, no se sabe cómo tiene que ser el resultado final (sí que tiene que ser y hacer, claro), las personas trabajan en sus ratos libres y pueden cambiar su rol, de usuario a desarrollador (como puede ser en el bazar que el cliente puede convertirse en vendedor).
El escrito de Raymond expone una serie de buenas prácticas para el participante en un proyecto de software libre que listo a continuación:
Todos los trabajos buenos en software comienzan tratando de paliar un problema personal del que los programa.
Nadie va a trabajar o va a dar todo de sí sino es para resolver un problema personal.
Los buenos programadores saben qué escribir. Los mejores, qué reescribir (y reutilizar).
No reinventes la rueda. Si algo ya hace parte de lo que necesitas, parte de él para continuar.
Contempla en desecharlo, de todos modos tendrás que hacerlo. (Fred Brooks, The Mythical Man-Month, Capítulo 11).
No se entiende realmente un problema hasta que se implementa la primera solución. La siguiente vez quizás uno ya sepa lo suficiente para solucionarlo. Así que si quieres resolverlo, disponte a empezar de nuevo al menos una vez.
Si tienes la actitud adecuada, los problemas interesantes te encontrarán.
No sólo para el software libre.
Cuando un programa deja de interesarte, debes pasarlo a un sucesor competente.
La mejor manera que un proyecto continúe bien, es dejarlo en manos de un buen sucesor.
Tratar a los usuarios como colaboradores es la forma más apropiada de mejorar el código, y la más eficaz de depurarlo.
En el software libre las diferencias entre usuario y desarrollador se diluyen, todos son contribuidores a construir algo útil y mejor.
Lánzalo pronto y a menudo, y escucha a tus usuarios.
No te pongas hitos demasiado largos para liberar nuevas versiones de tu software. Que otros usuarios y programadores puedan “trastear” con tu software aunque no esté terminado te dará el beneficio de un montón de feedback e ideas nuevas. Además mantienes a los colaboradores constantemente estimulados y recompensados por la perspectiva de tomar parte en la acción y satisfacer su ego, premiado con la exhibición y mejora constante de su trabajo.
Dada una base lo suficientemente amplia de probadores y colaboradores, casi todos los problemas se identificarán con rapidez y su solución será obvia para alguien.
Cuantos más ojos mejor.
Estructuras de datos inteligentes asociadas a un código torpe funcionan mucho mejor que la alternativa opuesta.
Deberíamos invertir el 80% por ciento en estudiar y plantear una estructura de datos potente y un 20% en codificar el programa que trabaje sobre esa estructura.
Si tratas a la gente que te ayuda a depurar un programa como si fueran tu recurso más valioso, responderán convirtiéndose en eso precisamente.
Es una clara referencia al Efecto Pigmalión. En este caso, el positivo.
Lo más grande, después de tener buenas ideas, es reconocer las buenas ideas de tus usuarios. Esto último es a veces lo mejor.
El usuario siempre lleva la razón.
A menudo, las soluciones más sorprendentes e innovadoras surgen al darte cuenta de que la idea que se tenía del problema estaba equivocada.
Algunas veces es mejor pararse y replantearse el problema.
La perfección (de un diseño) no se consigue cuando no queda nada por añadir, sino más bien cuando no resta nada por eliminar.
Una llamada al minimalismo. En el mundo del software libre es habitual que haya muchísimos programas pequeñitos que hacen a la perfección las pocas tareas para las que fueron diseñados.
Toda herramienta debe resultar útil en la forma prevista, pero una gran herramienta te lleva a usarla para realizar cosas jamás pensadas.
Si además de servir para lo que estaba previsto, sirve para otras cosas, pues mucho mejor.
Cuando escribas programas que actúen como pasarelas de datos (gateway software), ten cuidado de modificarlos lo menos posible; y nunca elimines información a menos que su destinatario te fuerce a hacerlo.
No toques los datos a no ser que no quede más remedio.
Si el lenguaje de tu programa no es Turing-completo ni por asomo, puede venir bien endulzar su sintaxis.
Viene bien pensar en quién puede leer tu programa.
Un sistema de seguridad es tan seguro como secreto. Cuídese de los secretos a medias.
En el mundo del software libre las vulnerabilidades se hacen públicas tan pronto como se confirman y no hay puertas traseras ocultas, puesto que cientos de ojos ven el código y pueden detectarlas.
Para resolver un problema interesante, comienza por encontrar uno que lo sea para ti.
Volvemos al primer punto, y lo importante de hacer las cosas que realmente te interesan.
Si el coordinador de un proyecto tiene a su disposición un medio de comunicación al menos tan potente como Internet, y sabe como conducir a la gente sin coaccionarla, muchas cabezas son inevitablemente mejor que una.
Un líder o coordinador de un proyecto no puede utilizar el totalitarismo ni la coacción para llevar un proyecto, esto echa para atrás a muchos contribuidores. Una traducción al castellano del documento completo podemos leerlo aquí: http://biblioweb.sindominio.net/telematica/catedral.html
“… si las redes sociales tenían su razón de ser en la necesidad de compartir contenidos y conocimiento por parte de los usuarios, serían un marco lógico para hospedar a las diferentes comunidades en defensa del Software Libre. Sin embargo, no tenía constancia de ello.”
Ya se sabe “en casa del herrero cuchillos de palo“.
Describe una situación con la que coincido, ya que estoy viviendo lo difícil que es encontrar algo que te allane el camino. No es fácil moverse por el mundo del Software Libre, te tienes que buscar constantemente la “vida” (forma parte de la filosofía “software libre”?), no se encuentran redes/comunidades donde realmente las PYMES que queremos participar en dicho sector encontremos facilidades para movernos por ese mundo; no te cuento los usuarios finales, a los que no sólo no les llega noticias de los productos del Software Libre sino ningún tipo de soporte, formación,…
Existen excepciones honrosas, como es la de Santiago Bonet con Metal 2.0 y Morfeo-Formación, que están moverse en esa dirección
Interesante vídeo de TECNOPOLIS: ‘Software Libre, Conocimiento Abierto y Empresas: Proyecto MORFEO’ donde hablan de temas clave para las PYMES y microempresas que quieran dar una buena solución a sus requerimientos tecnológicos (web, herramientas informáticas,…) y poder centrarse en sus propios negocios.
Los entrevistados son personajes represantativos dentro de este mundo del software libre: Javier Soriano (UPM), Daniel Sáez (UPV), Andrés L. Martínez (Univ.Rey Juan Carlos), Juan A. Cáceres (Telefónica I+D)
Se comentan temas como:
El cambio de paradigna del software como producto al sw. como servicio
Esta selección corresponde a ideólogos que han contribuido de una manera importante al fenómeno del software libre (la he extraido del curso gratuito Curso Morfeo-Introducción al Software Libre)
El «Software Libre» es un asunto de libertad, no de precio. Para entender el concepto, debe pensarse en «libre» como en «libertad de expresión», no como en «cerveza gratis».
«Software Libre» se refiere a la libertad de los usuarios para ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, cambiar y mejorar el software. De modo más preciso, se refiere a cuatro libertades de los usuarios del software:
La libertad de usar el programa, con cualquier propósito (libertad 0).
La libertad de estudiar el funcionamiento del programa, y adaptarlo a las necesidades (libertad 1). El acceso al código fuente es una condición previa para esto.
La libertad de distribuir copias, con lo que puede ayudar a otros (libertad 2).
La libertad de mejorar el programa y hacer públicas las mejoras, de modo que toda la comunidad se beneficie (libertad 3). De igual forma que la libertad 1 el acceso al código fuente es un requisito previo.
En el año 1984, Richard Stallman decidió iniciar el proyecto GNU (GNU’s Not UNIX), un proyecto cuya finalidad era proporcionar un sistema operativo similar a UNIX, pero con una licencia que impidiese una ’vuelta a la oscuridad’ como la que sufrió el propio UNIX. Dicha licencia se llamó GPL (GNU Public License) y le confiere al software la propiedad de ser libre y permanecer libre. Stallman comenzó a construir una herramienta fundamental para el sistema: el compilador para el lenguaje C (gcc, de GNU C Compiler). Esta pieza de software se ha convertido probablemente en el nexo de unión más importante de todo el software libre. Con el tiempo, fue el compilador utilizado por Linus Torvalds para desarrollar el famoso kernel Linux. Un porcentaje muy alto de todo el código asociado al software libre, está escrito en C. éste lenguaje es, pues, una lingua franca, como podría haber sido el esperanto, en el marco de las lenguas humanas. Y, gracias a Stallman, el compilador gcc (y el resto del sistema) es, literalmente, patrimonio de la humanidad.
Richard Stallman explica los motivos de su iniciativa y como colaborar con el proyecto, en el anuncio inicial de organización en torno al proyecto GNU
A medida que el proyecto GNU crecía se hizo necesario un órgano de coordinación y canalizador de las donaciones, con lo que en 1985 se creó la Fundación para el Software Libre (Free Software Foundation, FSF).
Video de Richard Stallman, el Movimiento del Software Libre